La depilación con cera caliente se utiliza de manera habitual para aplicarse sobre zonas relativamente extensas del cuerpo, como por ejemplo las piernas y los brazos. Cuando se hace necesario aplicar la cera en zonas más delicadas, tales como la cara, las axilas o la zona intima, entonces se recomienda la aplicación de ceras más duras, que no necesitan una elevada temperatura.

¿Cómo calentamos la cera?

En el mercado encontraremos diferentes tipos de productos específicos para calentar la cera. Son herramientas esenciales para cualquier esteticista, pero también para aquellas personas que utilizan la depilación en casa de manera habitual.

Podríamos utilizar otros aparatos, calentar la cera en el microondas, en ollas puestas en el fuego, o al baño María… Tal y como se hacía antiguamente, pero hoy en día, los calentadores de cera son tan baratos y fáciles de utilizar que no merece la pena arriesgarse con otros procedimientos.

Existen diferentes tipos de calentadores con diferentes funciones. En este artículo, describiremos brevemente algunos de ellos y mostraremos sus ventajas y su forma de utilización.

La mayoría de los modelos que encontramos en el mercado funcionan de manera similar. Se trata de una olla, generalmente de aluminio, en contacto con una resistencia que proporciona la suficiente energía para aumentar la temperatura y fundir la cera. La temperatura debe poder regularse, para poder utilizar los diferentes tipos de cera.

Calentadores clásicos:

Se trata de una especie de olla de aluminio en el que se introducen las bolitas de cera para su fundición. Generalmente esta pequeña olla es extraíble para poder limpiarse de manera adecuada.

Conviene fijarse en las diferentes opciones a la hora de regular la temperatura. Algunos calentadores tienen la opción de elegir la temperatura tanto para la cera suave como para la cera dura. También conviene aquellos modelos que permiten mantener la cera derretida durante todo el procedimiento de depilación.

Calentadores combinados:

Resultan mucho más caros que los calentadores clásicos, pero también son extremadamente útiles ya que permiten calentar diferentes tipos de ceras al mismo tiempo.

Podemos utilizar uno de sus recipientes para calentar la cera dura, y al mismo tiempo mantener caliente la cera blanda. De esta manera conseguiremos ahorrar tiempo para su aplicación tanto en las zonas fáciles como en las delicadas.

Este tipo de calentadores es ideales para los salones de belleza con los centros de estética, pero también podrían ser utilizados para un uso doméstico.

Además de cera caliente para depilar, en esta tienda tenemos: